La celebración de la solemnidad de Pentecostés, que es el culmen del tiempo de Pascua, es una buena ocasión para que reflexionemos sobre la importancia del Espíritu Santo para nuestra vida cristiana. Él ha sido enviado a nuestros corazones y viene en ayuda de nuestra debilidad para que podamos llamarnos y ser en verdad cristianos: “nadie puede decir <<Jesús es Señor>> si no es bajo la acción del Espíritu Santo” (1Co 12, 3).
A pesar de esto, para muchos cristianos es el gran olvidado. A diferencia de Cristo, que se hizo hombre y entró en la historia, su acción más difícil de discernir. Para superar esta “marginación” del Espíritu, en ciertos movimientos y grupos se quiere experimentar su presencia de una manera sensible, por medio de ciertos dones y carismas especiales concedidos a algunos cristianos. Ahora bien, las gracias extraordinarias no constituyen su acción fundamental. Quienes las reciben deben acogerlas con humildad y no creerse superiores a los demás, deben vivirlas en comunión con la Iglesia y para su edificación, y deben someterse al discernimiento de los pastores del Pueblo de Dios.
Si la acción del Espíritu fuera esta, nos encontraríamos ante una Iglesia en la que habría cristianos de distintas categorías, porque quienes las tuvieran podrían llegar a pensar que son mejores que los demás, y quien no las tuviera pensaría que no ha recibido el don del Espíritu. El Espíritu Santo es enviado a todos los creyentes en Cristo, por lo que nadie puede apropiarse de él; y su acción principal tiene un carácter invisible, ya que su efecto fundamental en el corazón de los creyentes es la vida de la gracia y la santificación.
El criterio fundamental para discernir si vivimos según el Espíritu no son las gracias visibles, sino su fruto en nuestros corazones. En la carta a los Gálatas (5, 22-23), san Pablo nos enseña que el “fruto” del Espíritu es el amor. Es importante caer en la cuenta de que en este texto no se habla de los “frutos”, sino del “fruto” (en singular) del Espíritu. Este detalle es importante para entender su acción en nosotros: el primer efecto del Espíritu Santo en nuestras vidas personales es despertar en nuestros corazones el amor filial a Dios nuestro Padre. Por ello, quien vive según el Espíritu puede llamar a Dios “Padre” y abandonarse en sus manos, con una confianza y un amor ilimitados.
Ahora bien, la autenticidad y la verdad de ese amor a Dios se manifiestan en aquellas actitudes que difunden el bien a todos los que nos rodean (alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad y lealtad) y que preservan al creyente del orgullo y del egoísmo (modestia y dominio de sí). Por el contrario, si un cristiano no está fundamentado en el amor a Dios como centro de su vida, con mucha facilidad se desanima en su vida cristiana, la vive como una carga que le resulta insoportable, o acaba cayendo en la tentación de pensar que es mejor que los demás.
Esta acción invisible, y no las gracias visibles que a menudo se manifiestan con una cierta espectacularidad, es la que nos ayuda a discernir su presencia en nosotros.
Con mi bendición y afecto.
+ Enrique Benavent Vidal, arzobispo de Valencia.
PENTECOSTA: EL FRUIT DE L’ESPERIT
La celebració de la solemnitat de Pentecosta, que és el cim del temps de Pasqua, és una bona ocasió perquè reflexionem sobre la importància de l’Esperit Sant per a la nostra vida cristiana. Ell ha sigut enviat als nostres cors i ve en ajuda de la nostra debilitat perquè puguem dir-nos i ser en veritat cristians: “ningú pot dir <<Jesús és Senyor>> si no és sota l’acció de l’Esperit Sant” (1Co 12, 3).
A pesar d’això, per a molts cristians és el gran oblidat. A diferència de Crist, que es va fer home i va entrar en la història, la seua acció més difícil de discernir. Per a superar esta “marginació” de l’Esperit, en certs moviments i grups es vol experimentar la seua presència d’una manera sensible, per mitjà d’uns certs dons i carismes especials concedits a alguns cristians. Ara bé, les gràcies extraordinàries no constituïxen la seua acció fonamental. Els qui les reben han d’acollir-les amb humilitat i no creure’s superiors als altres, han de viure-les en comunió amb l’Església i per a la seua edificació, i han de sotmetre’s al discerniment dels pastors del Poble de Déu.
Si l’acció de l’Esperit fora esta, ens trobaríem davant una Església en la qual hi hauria cristians de diferents categories, perquè els qui les tingueren podrien arribar a pensar que són millors que els altres, i qui no les tinguera pensaria que no ha rebut el do de l’Esperit. L’Esperit Sant és enviat a tots els creients en Crist, per la qual cosa ningú pot apropiar-se d’ell; i la seua acció principal té un caràcter invisible, ja que el seu efecte fonamental en el cor dels creients és la vida de la gràcia i la santificació.
El criteri fonamental per a discernir si vivim segons l’Esperit no són les gràcies visibles, sinó el seu fruit en els nostres cors. En la carta als Gàlates (5, 22-23), sant Pau ens ensenya que el “fruit” de l’Esperit és l’amor. És important caure en el compte que en este text no es parla dels “fruits”, sinó del “fruit” (en singular) de l’Esperit. Este detall és important per a entendre la seua acció en nosaltres: el primer efecte de l’Esperit Sant en les nostres vides personals és despertar en els nostres cors l’amor filial a Déu el nostre Pare. Per això, qui viu segons l’Esperit pot cridar a Déu “Pare” i abandonar-se a les seues mans, amb una confiança i un amor il·limitats.
Ara bé, l’autenticitat i la veritat d’eixe amor a Déu es manifesten en aquelles actituds que difonen el bé a tots els que ens envolten (alegria, pau, paciència, afabilitat, bondat i lleialtat) i que preserven al creient de l’orgull i de l’egoisme (modèstia i domini de si). Per contra, si un cristià no està fonamentat en l’amor a Déu com a centre de la seua vida, amb molta facilitat es desanima en la seua vida cristiana, la viu com una càrrega que li resulta insuportable, o acaba caient en la temptació de pensar que és millor que els altres.
Esta acció invisible, i no les gràcies visibles que sovint es manifesten amb una certa espectacularitat, és la que ens ajuda a discernir la seua presència en nosaltres.
La solemnidad de Pentecostés no es únicamente el día en que finaliza el tiempo pascual. Celebramos el acontecimiento en el que la Pascua llega a su plenitud. Un día en el que la Iglesia recuerda a los laicos con la celebración del Día de la Acción Católica y Apostolado Seglar, que es la fiesta de la unión, de la comunión, que sólo con el don del Espíritu se pueden alcanzar.
La Vigilia de Pentecostés es la fiesta de la unión, de la comunión, que sólo con el don del Espíritu se pueden alcanzar. Os esperamos a todos los que podáis asistir, sacerdotes, laicos y consagrados”.
Con estas palabras, Melchor Seguí, vicario de Evangelización, y Amparo Estellés, delegada de Apostolado Seglar de la dióceiss de Valencia, invitan a participar en la vigilia que, este año, volverá a celebrarse de forma simultánea en cuatr sedes de Valencia, Bocairent, Llíria y el Grao de Gandía.
Tal y com recuerdan, “es la fiesta de la Iglesia, de la comunidad, porque es el Espíritu Santo quien estuvo en el nacer de la Iglesia, el que la impulsa, el que la acompaña en su misión evangelizadora. Pentecostés es la actualización, hoy, de la venida del Espíritu Santo sobre los primeros discípulos, constituyéndolos como apóstoles, Iglesia que da testimonio de Cristo Resucitado y acompañándolos en su misión evangelizadora”.
Este año, el lema es ‘Laicos por vocación, llamados a la misión’ y se enmarca en la preparación del Jubileo de 2025, “Peregrinos de esperanza”. Para esta preparación, el Papa propuso un camino concreto: recordar las enseñanzas de las cuatro constituciones del Concilio Vaticano II, que deben seguir” orientando y guiando al santo pueblo de Dios para que progrese en la misión de llevar el gozoso anuncio del Evangelio a todos”.
“Queremos animaros, invitaros a todos los miembros de nuestra diócesis a participar. Pentecostés no es una fiesta menor, es el día del cumpleaños de la Iglesia, es el día del apostolado seglar, el día de la acción católica, es el cumpleaños de nuestra Iglesia que nace siendo una y diversa al mismo tiempo. Pentecostés nos recuerda que somos parte de esta familia formada por distintos carismas y vocaciones”, explica Eva Crespo, del Foro de Laicos y miembro de la Delegación Diocesana de Laicos de Valencia.
LA FUERZA DEL ESPÍRITU SANTO
Desde la Conferencia Episcopal Española (CEE), la jornada de este año, explican los obispos de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida, invita a todos los bautizados a proclamar el Evangelio, a la misión que Jesús encomendó, “que se lleva a cabo con la fuerza del Espíritu Santo”.
Los prelados subrayan en su mensaje que “el envío a la misión procede del Padre, que tanto nos ha ama-do que ha enviado a su único Hijo para que alcancemos la salvación, por su muerte y resurrección”. Por tanto, “es fundamental que descubramos, como miembros del Pueblo de Dios, que tenemos una misión que no es iniciativa nuestra, sino de Dios, que la sostiene y permitirá que perdure por los siglos de los siglos”.
En este sentido, el escrito recuerda la celebración del Encuentro sobre el Primer Anuncio, el pasado mes de febrero y la preparación para un Congreso sobre las Vocaciones, que tendrá lugar en Madrid, en febrero de 2025.
“Nuestra primera y fundamental consagración – añaden- hunde sus raíces en nuestro bautismo. A nadie han bautizado cura, ni obispo. Nos han bautizado laicos y es el signo indeleble que nunca nadie podrá eliminar”. Con estas dos iniciativas, en el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar de este año 2024, «queremos que resuene con fuerza esa llamada que la Iglesia ha recibido, como asamblea de convocados, pueblo de Dios unido en la misión, a vivir su vocación, que tiene como horizonte la misión. Y de un modo propio y peculiar, destacamos la vocación laical, que se ejercita en la caridad política, en el anuncio del Evangelio en el corazón del mundo».
Para los obispos de la Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida se trata de que “el laico sea laico” por vocación, en todos los ámbitos de la vida. “El laicado vive su vocación encarnado en el mundo, es decir, en los ámbitos de la familia, del trabajo, de la educación, del cuidado de la casa común y, de una manera particular, en la vida pública. Y también se desarrolla en el interior de la vida de la Iglesia, ayudando en al liturgia, en la catequesis, en los grupos parroquiales”.
VIGILIAS EN VALENCIA, LLÍRIA, BOCAIRENT Y GRAO DE GANDÍA
La Solemnidad de Pentecostés se celebrará con una Vigilia Diocesana, preparada por la Delegación Diocesana de Laicos, junto con otras delegaciones de la Vicaría
de Evangelización. Tendrá lugar la tarde del sábado 18 de mayo. Para facilitar la
participación y que sea una verdadera expresión de comunión diocesana, se desarrollará simultáneamente, a las 20 horas, en las siguientes sedes: la Catedral Metropolitana (Valencia), la parroquia de la Asunción de Nª Sª (Llíria), y la parroquia de la Asunción de Nª Sª (Bocairent). En la parroquia de San Nicolás de Bari (Gandía-Grao) la celebración comenzará a las 20:45 horas.
El español preside la organización Deaf Catholics of Europe, que celebrará su próximo congreso en Bratislava del 20 al 24 de junio
Del 20 al 24 de junio la capital de Eslovaquia, Bratislava, acogerá el 5º Encuentro Europeo de Personas Sordas Católicas, organizados por la entidad que los agrupa, Deaf Catholics of Europe. Al frente de este movimiento está el español Miguel Ángel García, que comparte con Vida Nueva algunas de las inquietudes de cara a la cita que reunirá a los responsables laicos, sacerdotes, diáconos y religiosos de 14 países europeos siguiendo la estela que dejó el anterior encuentro celebrado en Alemania. El objetivo de estos encuentros se centra en la creación de una comunidad cristiana en la que los sordos tengan un lugar importante, además de la evangelización a través de un lenguaje como es el Lenguaje Signos Europeo, o el establecimiento de nuevas delegaciones.
PREGUNTA- De cara al 5ª Encuentro Europeo de Personas Sordas Católicas, ¿cuál es la propuesta que se está preparando para Bratislava?
RESPUESTA- Es un encuentro que espera reunir a las personas sordas para hablar sobre problemas y carencias respecto a la evangelización. Habrá momentos debate sobre Lengua de Signos Internacional Oficial de religión o la relación de comunicación entre sacerdotes oyentes y personas sordas. También se presentarán elementos de tecnología sobre cómo enseñar o evangelizar de forma visual (subtítulos y/o intérpretes) para personas con dificultad sordera. Entre las actividades propuestas, se encuentra la celebración de una eucaristía en presencia del arzobispo de la diócesis en la que se invita a acudir a los sordos presentes en la ciudad.
Experiencias pastorales
P.- ¿Cuál es el camino que se ha recorrido desde Deaf Catholics of Europe?
R.- Dios nos puso esta semilla desde el año 2015, reunidos por primera vez en Roma, desde allí nos hemos seguido encontrando por la llamada de Dios. Ha sido una camino que hemos recorrido gracias al Espíritu Santo que nos une todos los sordos y sordociegos de toda Europa cuando el papa Francisco pudo reconocer la identidad de las personas sordas y oyentes, nuestra lengua, nuestra cultura, nuestras diócesis y las experiencias pastorales que existen actualmente…
P.- ¿Cómo es la evangelización que se plantea desde este colectivo?
R.- Su único objetivo es incluir a las personas sordas de la Iglesia Universal. Si la Iglesia está abierta a todos, ¿por qué no a los sordos? Cuáles son los medios: hablar con la diócesis de cada país, comentar y solucionar problemas que rodean día a día, colaborar dentro y fuera de cada país. No podemos olvidar que Jesús en el evangelio dice: “Id y anunciad a todo el mundo”. Tened en cuenta que no existe diferencias de género, ni de discapacidad física, sensorial e intelectual, ni de procedencia cultural, social…
Romper la incomunicación
P.- Francisco ha reiterado que la Iglesia está “abierta a todos, todos, todos”, ¿qué barreras deben superar todavía algunas personas sordas?
R.- Cualquier sacerdote, diácono, obispos, laicos, etc… dentro de la diócesis es servidor de Dios, así que su misión es romper limitación de comunicación con los sordos. ¿Cómo? Aprender a hablar con lengua de signos, conocer la cultura propia de sordos… recordando que la Iglesia Católica Universal siempre deja las puertas abiertas a todo el mundo.
P.- Como responsable de Deaf Catholics of Europe, ¿cuál es su propia historia personal?
R.- Me han elegido como responsable en el año 2017, y me he dado cuenta que faltan medios, recursos administrativas… y es necesario que las distintas diócesis europeas se sienten y hablen directamente con los responsables de Deaf Catholics of Europe para que nos reconozcan.
P.- ¿Qué retos pueden salir del próximo congreso para esta pastoral específica?
R.- Nuestro deseo para este el congreso europeo es esperar que salgan resultados definitivos para esta pastoral europea, tras ello explicaremos qué retos haremos y novedades nos marcaremos para el futuro. Luego, dentro de dos años, habrá otro Encuentro Europeo de Sordos Católicos y estamos pendientes del sorteo para la próxima sede. ¡La virgen María nos dirá!
La Delegación de Laicos arranca con los preparativos de su día.
Desde la Delegación de Apostolado Seglar se está preparando ya los diferentes grupos de trabajo con los responsables de la delegación de las Vicarías, arciprestazgos y de parroquias. Este año, en las cuatro sedes, se está trabajando para llevar a buen fin la Vigilia de Pentecostés. Cuatro sedes para una diócesis extensa, a las 20:oo en la Catedral de Valencia, La asunción de Llíria y L’Asumpció de Bocairent además de a las 20:45 h en San Nicolau de Bari en el Grao de Gandia.
La Iglesia celebra el 21 de abril, domingo del Buen Pastor y cuarto de Pascua, la JornadaMundial de oración por las vocaciones y la Jornada de vocaciones nativas con el lema, «Hágase tu voluntad. Todos discípulos, todos misioneros».
Aunque se celebran el mismo día, cada jornada mantiene sus objetivos. La Jornada de oración por las vocaciones invita a los jóvenes a interrogarse sobre su vocación y a la comunidad cristiana, a acompañar y rezar por ellas. La Jornada de vocaciones nativas busca sostener las vocaciones de especial consagración que surgen en los territorios de Misión, para que ninguna de ellas se quede frustrada por falta de recursos. Para ello, además de la oración, promueve la colaboración económica.
Materiales para la Jornada
Entre los materiales para la Jornada, se incluye la Semana de oración vocacional que tiene como objetivo acompañar a los niños y jóvenes a profundizar en la invitación del Señor a seguirlo en un proyecto de vida concreto dentro de las diferentes formas de vida existentes en la Iglesia.
También se facilitan diferentes recursospreparados para poder difundir las Jornadas en redes sociales, con los hashtags: #JornadaVocaciones y #TodosDiscipulosMisioneros.
Para suscitar en todos los jóvenes la pregunta por su vocación; así como para invitar a toda la comunidad cristiana a orar y acompañar las vocaciones que la Iglesia necesita en nuestro mundo, han creado una página web para la celebración de estas dos Jornadas.
En ella, se pueden encontrar dieciséis vídeos de testimonios a las diferentes vocaciones: el video-clip con la canción titulada «Ser misión»; reflexiones para la semana de oración vocacional; mensaje del Papa; así como los materiales de la Jornada 2024 como son los subsidios, catequesis, carteles y estampas.
En una última pestaña de la página web se explica con datos qué se celebra con la Jornada de Vocaciones Nativas, qué proyectos tiene y cómo se puede colaborar con ellos, tanto con un donativo como con un beca de estudios. Dan a conocer a sus protagonistas, en tres vídeos con sus testimonios: el del obispo de Makeni, en Sierra Leona; el de la Hna. Justina Banda, misionera Hija del calvario, nacida en Zimbawe; y del sacerdote Inocentt Chaula, de Tanzania. Desde OMP España, el pasado año se enviaron 1.762.519,00€, que apoyaron a 10.039 seminaristas y 288 formadores.
Nos alegra comunicaros que hemos abierto el proceso de inscripción al próximo Encuentro diocesano de Acompañantes ACG Valencia, que tal como anunciamos en la Asamblea de mitad de curso, tendrá lugar el próximo 20 de abril en la Parroquia de San Antonio Abad de Canals. En el enlace de inscripción que da acceso al formulario, tenéis en el encabezado la información del evento más relevante, a quien va dirigido, coste, horario, etc.
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