Saluda

Ser Iglesia es ser Pueblo de Dios, de acuerdo con el gran proyecto de amor del Padre. Esto implica ser fermento de Dios en medio de la humanidad. Quiere decir anunciar y llevar la salvación de Dios en este mundo nuestro, que a menudo se pierde, necesitado de tener respuestas que alienten, que den esperanza, que den nuevo vigor en el camino. La Iglesia tiene que ser el lugar de la misericordia gratuita, donde todo el mundo pueda sentirse acogido, amado, perdonado y alentado a vivir según la vida buena del Evangelio”
(Evangelii Gaudium, 114).

A esta hermosa misión estamos llamados todos y para esta gran misión os necesitamos a todos. A través de este medio queremos mantener una comunicación permanente con vosotros, para anunciar, informar, animar… para estar cerca. También para que participes en este gran proyecto de nuestra Iglesia Diocesana.

Queremos ser como una llama que se enciende en otros, que queremos compartir con todos y suscitar en nosotros el deseo de que nuestra fe sea una fe contagiosa que vale la pena comunicar –pues toda alegría es comunicativa-. Le pedimos al Señor que de tal modo testimoniemos nuestra fe que sirvamos de cauces para que otros lleguen a Él.

Arturo Ros – Obispo Auxiliar

Comentarios cerrados.