Paraula habla de cómo fue el Encuentro.

La alegría de una Iglesia joven y en la calle, abierta y sin complejos, a la vista de todos.

Jóvenes y mayores desde toda la diócesis participan en el Encuentro de Laicos.

L.B. | 24-05-2018

En el ‘Areópago’, los distintos movimientos e instituciones mostraron su labor pastoral. (FOTO: VÍCTOR GUTIÉRREZ)

Fue una tarde distendida, de alegría, de compartir y convivir, de conocerse mejor, de ‘hacer Iglesia’. Cientos de jóvenes y mayores se acercaron al centro de Valencia para participar en las conferencias, talleres y experiencias que se ofrecieron en el Encuentro Diocesano de Laicos el pasado sábado 19, víspera de la solemnidad de Pentecostés, en la que también se conmemora el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar.

Enfermos y mayores, pastoral familiar, enseñanza y escuelas católicas, infancia y juventud, misiones, migrantes, pastoral penitenciaria, acción caritativa, medios de comunicación social… diferentes grupos y realidades de la Iglesia en Valencia mostraron su labor y las acciones de pastoral que realizan en la diócesis.

Tras la inauguración del encuentro con una oración pronunciada por el obispo auxiliar monseñor Arturo Ros, responsable de la vicaría para el Laicado y la Acción Caritativa y Social, a la puerta del Palacio Arzobispal, podía verse a grupos de participantes -el primero que se inscribió era de Ademuz- eligiendo entre las conferencias, talleres y experiencias, en las que miembros de distintas instituciones ofrecieron su testimonio personal.

Carpas de los movimientos
Desde las 16:30 hasta las 20:30 recorrieron las sedes en las que se desarrolló el encuentro, muy cercanas entre sí: el edificio del arzobispado en Avellanas 12, la sede de Misiones en la misma calle, el salón gótico de Palacio Arzobispal y San Lorenzo, donde se realizaron talleres tanto en la iglesia como en la Casa del Seglar.

Pero, sin duda, el punto central, donde se congregaban todos los participantes fue en el ‘Areópago’. Ante Palacio Arzobispal se instalaron las carpas en las que los distintos movimientos que integran el foro informaron de sus actividades.

Allí ofrecieron información, entre otros, Cursillos de Cristiandad, Institución Teresiana, Talleres de Oración y Vida, Obra de San Juan de Ávila, Acción Católica General, Vida Ascendente, Lares, Spei Mater, Colegios Diocesanos, Escuelas Católicas, Centro de Orientación Vocacional, grupo Hakuna, Taizé, Juniors MD, Pastoral Universitaria, Ad Gentes, Misiones, Servicio Jesuita a Migrantes, Pastoral Penitenciaria y Cáritas que, además, expuso algunos de los productos realizados por los beneficiarios de sus talleres.

Vigilia en la Catedral
El encuentro, organizado por el Consejo Diocesano de Laicos, concluyó con la vigilia de Pentecostés en la Catedral.
En ella tuvieron también una participación destacada los laicos, que intervinieron activamente en la procesión de entrada, las preces y los cantos.

Durante la homilía que pronunció el arzobispo de Valencia, cardenal Antonio Cañizares en esta vigilia de oración, aseguró que la nueva evangelización “no es un eslogan o una frase hecha, sino que es algo que hay que llevar adelante y no será posible sin vosotros, los laicos: no os quedéis dormidos, sed Iglesia viva que siente el gozo de ser Iglesia joven”, animó.
En este sentido pidió a los laicos “que estéis en medio del mundo haciendo presente a Jesucristo, impulsando una cultura de paz, servicio, diálogo, vida y familia”.

Y destacó que, en una sociedad pluralista como la nuestra, se hace necesaria una mayor presencia católica. Por eso, llamó a los laicos a “salir con valentía y sin complejos a calles y plazas para proclamar la alegría del Evangelio, vivir la alegría de la fe como los primeros cristianos”.

El Arzobispo pidió al Espíritu Santo que “no nos deje cerrados en nuestras casas y templos sino que nos haga salir donde están los hombres, para anunciarles que Dios les ama”.

Asimismo, pidió que el Espíritu Santo “nos atraiga de tal manera que dejemos de ser cristianos acomplejados”, que “rompa y destruya nuestros miedos, comodidades, cobardías, complejos y falta de fe y nos impulse a comunicar la fe, fuente de alegría y esperanza”.

El arzobispo de Valencia tuvo una llamada especial hacia los jóvenes “para que conozcan a Cristo y encuentren la libertad y verdad que buscan” y les animó a estar presentes en la familia, en los medios de comunicación social, en política, en la atención y protección de los necesitados, en el mundo de la cultura y en las relaciones internacionales.

Tras la homilía, hubo un tiempo de oración personal en completo silencio, a pesar de que la Catedral estaba llena de fieles.
Durante las preces, el arzobispo tuvo una oración especial por la paz en Oriente Medio y por la Iglesia en Chile.

Tras la vigilia, muchos de los participantes, sobre todo los jóvenes, se desplazaron a la Facultad de Teología donde durante la tarde había tenido lugar el encuentro Luces en la Ciudad, y tras la cena, el grupo Hakuna ofreció un concierto de música cristiana.

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